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sábado, 28 de mayo de 2011

Querer

Querer es tierra, posesión y pertenencia. Delimitación, frontera y exclusión. O quieres conmigo o quieres contra mí. Hectáreas de deseos mezquinos y egoístas. Por eso es peligroso querer mucho y sin control, porque aquello que quieres, tarde o temprano, te acabará poseyendo.
Las vallas son muy frecuentes cuando se quiere así. Rígidas normas y controles de seguridad, vigilancia veinticuatro horas en forma de leyes morales y miedo, mucho miedo a perder lo que uno tiene. Lo que a este amor le falta es justo lo que le acabará estrangulando: su libertad.
Por eso, amar es agua. La combinación estable y perfecta entre la energía del hidrógeno y la vida del oxígeno. Unidos pero flexibles. Cohesionados, pero adaptables. En otra palabra, contradictorios. Fluir sin voluntad de correr, liberar con intención de atrapar, vivir el futuro como si acabase el ayer....

Que la muerte te acompañe
Risto Mejide

domingo, 3 de enero de 2010

Magos

Queridos Reyes Magos:
Supongo que poco debo pedir por escrito ya que siendo Magos sabréis sin especificaciones varias todo lo que teniendo en mi vida, deseo mantener, lo que aún faltándome, prefiero seguir sin ello, lo que manteniendo todavía, quiero que desaparezca, lo que desmembrado por completo, pediría poder enmendarlo, lo que echo de menos y deseo dejar de hacerlo o lo que aun echándolo de menos desearía volver a tener. No es necesario entonces, porque por algo sois Magos y no unos Magos cualquiera sino Magos de Oriente, que os indique a modo lista de la compra, cada una de las cosas que para este año quisiera que me concedieráis, por lo que creo firmemente que con las pistas anteriores, sabréis cada una de mis necesidades pese a ser enumeradas de esta original manera. Por la misma razón, por vuestra condición de Magos, considero que tampoco será necesario relataros como durante este año ya pasado me he portado con los de mi alrededor, pues estoy segura que pudistéis ser testigo de las mil y una veces que sin querer pude hacer daño, las que por muy fuerte que lo parezca quise hacerlo y por gracia divina no se cumplió, las que quise hacerme entender de la manera equivocada, las que tropecé con la misma piedra, las que quise tropezar de nuevo y también por gracia divina no fue posible, las que pensé en mi antes que en todos mis compañeros y por mi primero o la única vez en la que quise querer y se negaron a aceptarlo.
Así pues, dejo a SS.MM. de Oriente decidir que es lo que este año merezco. Dejo en sus manos este no tan fácil cometido pues conocen lo exigente que puedo llegar a ser. Sin embargo, sin que sirva de precedente, en esta ocasión, prometo aceptar honradamente aquello que aun pudiendo ser carbón pueda haber merecido. Un saludo.
La chica del horóscopo.