Como penitencia ante las tres semanas que llevo sin plasmar mis aventuras y desventuras, hoy he decidido hacer un maratón de post.
Yul me sugirió que troceara nuestro viaje a Grecia en las tres paradas que hicimos: Atenas, Mykonos y Santorini. Y yo he decidido seguir su consejo.
Atenas fue nuestro inicio y también nuestra meta. El primer contacto con la ciudad fue cultural, el segundo e incluso el tercero también. Es por esto que acabé divorciando al verano de su esposa la cultura. El verano necesita como amante a la fiesta, a la playa, a la noche. Definitivamente, el verano debe ser soltero. La cultura es para el invierno. Lo digo y lo repito. No creo en la cultura en verano. La prefiero trasladar como pronto al otoño. Es por esto que acabé calificando a la primera polis demócrata como boring, very boring.
Un día y medio bastó para recorrer su acropólis, su parlamento y también su museo arqueológico. Un terrible itinerario que nos llevó a la primera de las enésimas discusiones que tuvimos Marise y yo durante nuestras siete noches de vacaciones por tierras griegas. Ella, votaba por continuar del tirón con la visita turística y yo, cansada de tanto monumento estático, necesitaba un baño en la piscina del ático del hotel más práctico que pisamos durante el transcurso del combinado y por qué no, divisar los monumentos dinámicos atenienses, que haberlos, hailos. Continuará
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sábado, 20 de agosto de 2011
domingo, 18 de julio de 2010
Egoísmo
Dos años habían separado una fiesta de otra. El tiempo suficiente como para que las sensaciones en el mismo lugar y con la misma gente cambien para bien. Esta vez, la integración fue total, y no solo me refiero a la social sino también a la de con el alcohol. Me suele suceder en muy pocas ocasiones, pero ayer el exceso de Brugal me llevó a soltar el veneno del que tanto tiempo hacía que no hablaba en este blog. La noche terminó envenenada por el propio egoísmo que tiñe círculos amistosos y que solo vemos cuando nos afecta frontalmente. Y todo porque dejamos que los trapos se ensucien demasiado y claro, luego se deciden lavar en el peor momento, tan peor como una noche en el que el alcohol no ha dejado ni una neurona pacífica en su sitio. Entonces, es el preciso instante en el que el leve roce de una palabra, supone la gota que colma el vaso y que la hace derramar a borbotones. Y mira que hace poco me quedé con la copla de lo necesario que es vaciar el vaso de vez en cuando si no quieres que el contenido se derrame cuando menos te lo esperes. Pues eso, la primera en la frente... Ahora toca poner los trapos limpios a secar al calor de este verano sofocante que por otro lado, nos tiene los cuerpos revueltos y el ánimo enloquecido.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Nerviosa
Estoy sin ADSL. Es por esto por lo que acudo aquí a aportar novedades de tarde en tarde. Es lo que tiene de colateral lo de irse de casa. La emancipación cuesta, por lo menos, un tiempo de desconexión virtual.
He pasado una semana muy nerviosa. Con mucha gana de explotar. Sigo (o no) con mi historia con el popero segunda parte. La última fue a raíz del finde anterior, en el que se negó a hablar conmigo disculpándose ante la posibilidad de pagar sus ‘movidas’ conmigo. La consecuencia de aquella decisión, sigo pagándola hoy. El miércoles pude saber que sus ‘movidas’ eran fruto de los asuntos que aún mantiene con su ex (quiero pensar que el término asuntos conlleve solamente lo material). El caso es que me he tomado este, me refiero a este finde, como decisorio, ya que decliné su invitación a acudir a una fiesta que él mismo organizaba porque ella también estaría. En el fondo, quise saber hasta que punto puede o no puede pasar algo entre ellos. En el fondo, desearía que no hubiera pasado nada, a excepción de que me echara de menos. Lo uno y lo otro, aún está por ver. Espero que la agonía no dure demasiado. Acabo de llamarlo y no responde…
He pasado una semana muy nerviosa. Con mucha gana de explotar. Sigo (o no) con mi historia con el popero segunda parte. La última fue a raíz del finde anterior, en el que se negó a hablar conmigo disculpándose ante la posibilidad de pagar sus ‘movidas’ conmigo. La consecuencia de aquella decisión, sigo pagándola hoy. El miércoles pude saber que sus ‘movidas’ eran fruto de los asuntos que aún mantiene con su ex (quiero pensar que el término asuntos conlleve solamente lo material). El caso es que me he tomado este, me refiero a este finde, como decisorio, ya que decliné su invitación a acudir a una fiesta que él mismo organizaba porque ella también estaría. En el fondo, quise saber hasta que punto puede o no puede pasar algo entre ellos. En el fondo, desearía que no hubiera pasado nada, a excepción de que me echara de menos. Lo uno y lo otro, aún está por ver. Espero que la agonía no dure demasiado. Acabo de llamarlo y no responde…
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