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domingo, 23 de septiembre de 2012

2ª_Oportunidad

Beck y yo repetimos anoche sin saber muy bien que nos ibamos a encontrar. Las expectativas no eran, sinceramente, optimistas. Pero de nuevo, la noche de ayer me sirvió para darme cuenta lo interesante que resulta dar una segunda oportunidad a aquello que te sugiere desde el primer momento que entras en contacto con ello.
Los momentos divertidos se sucedían sin provocarlo, como si alguien de pronto hubiera cambiado el escenario y nos trasladara tras un abracadabra a un auténtico festival del humor.
Lo mejor es el aderezo de la nocturnidad, que otorga a la diversión momentánea un color cada vez más especial, un color afrutado, dulce y vitamínico.
El lugar al que dimos una segunda oportunidad ... promete. Lo notamos el primer día, aunque no nos encontraramos del todo en nuestro ambiente. Anoche fue algo distinto. Asistimos al examen final. Y aprobó... Con nota!

domingo, 31 de octubre de 2010

Oportunidades

Muchas veces tengo la impresión de que mi vida va mucho más lenta que la del resto. Lo positivo es que también muchas veces en tan lentos procesos, se dan diversas oportunidades para verme con la misma gente que a primera vista me dan buen pálpito. Sucedió al inicio de la noche en uno de los descubrimientos de este verano, al que por su decoración, Yul bautizó como piscinero. Y volvió a suceder en el sitio donde si las paredes hablasen. Muy lentamente, a veces, demasiado, llega una nueva oportunidad y los buenos pálpitos se confirman como buenos rollos. Pero una vez situados en este estadio, cuando más ganas tienes de que se conviertan en algo más, ocurre lo contrario, sobreviene el stop. Todo se detiene, durante una, dos e incluso tres semanas. Y vuelta a empezar. Porque claro, en tres semanas, a todos nos han pasado cosas diferentes, y aunque el poso del buen rollo queda patente, debes volver a exprimirlo. Lo que supone una tarea a realizar que ya no es cosa de uno sino de dos. Y cuando la tarea es cosa de dos... la cosa se complica: 'saludo yo?'; 'espero que salude él?'; 'me habrá visto?'; 'querrá volverme a saludar?'; etc. Todo esto, mientras que en tu cabeza no deja de representarse de manera insistente la última conversación que mantuvistéis. Mientras, afuera de tí y el buen rollo, la vida continúa...