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sábado, 11 de junio de 2011

Apatía

Para la RAE la dejadez, la indolencia y la falta de energía es apatía. Puede ser que eso coincida con lo que siento desde hace algunos días. Quizá tiene que ver con la falta de compromiso que respiro a mi alrededor. Dicen que eso es el reflejo ni más ni menos que de la sociedad en que vivimos. Yo creo que precisamente ahora, esto no es así. No se trata de la sociedad sino de mi generación. Sobrepasar los 30 pero no haber llegado a los 40 parece ser una losa demasiado pesada como para apostar por algo. Ni qué decir tiene lo de apostar por alguien... Pero eso es otra historia. Nada parece movernos del cómodo sofá que con tanto sacrificio hemos comprado. La inercia del miedo a decir algo que pueda repercutir en consecuencia negativa, atrapa al treintañero de a pie en su vida de burgués artificial. Querer parecer es lo que se lleva en una generación que soñó que se comía el mundo pero le faltaba suficiente coraje ni tan siquiera para darle un mordisco.
Y ahí estamos, viendo asomados al balcón, pasar el tiempo. Un tiempo que menos mal que otros están aprovechando para cambiar las cosas. Algún día, nadie hablará de nosotros. Bien merecido lo tendremos.

sábado, 27 de febrero de 2010

Treintañer@s

Mi madre dice que cuando una mujer se acerca a los treinta años tiene que tomar una decisión: tener novio o tener criterio. Así comienza el libro que me estoy leyendo y que compré en la Casa del Libro tras encargar dos ejemplares de dos obras que no quedaban. Siempre pico cuando de paseo por los estantes me llama la atención algún título que esconde historias ya demasiado maniqueadas de treintañeras desquiciadas. No lo puedo evitar. Lo vi y lo compré. Pensé que sería diferente, pues en este caso, en lugar de autora desquiciada es autor, por qué no, puede que también sea desquiciado. Es evidente que es de fácil lectura, pues en solo una semana, he avanzado unas 200 páginas. La cosa ahora se pone interesante pues de la treintañera histérica por conseguir un novio modosito aunque le pirrian los cabronazos, hemos pasado directamente al treintañero cabrón de vacaciones en Ibiza. Poder tener acceso al pensamiento de alguien que al plan parejilico tilda como 'plan zeta' por ser ese plan que para el hombre es el último que le gusta llevar a cabo o que aunque su leitmotiv sea la huída del compromiso, una noche relajada piensa en aquella mujer a la que jamás ha podido olvidar... Me interesa, me interesa mucho. Sobre todo, cuando es lunes a primera hora de la mañana y viajas a una nueva semana en un vagón de metro repleto de treintañer@s.