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domingo, 26 de septiembre de 2010

Camisetas

La noche de ayer me gustó mucho. Hubo (re)encuentro con Beck. Más tarde se incorporó Yul, a quien se echa de menos allá donde vayas y estés con quien estés. Por esto quizá, la noche fue in crescendo. Breve, pero intensa. Volvió la autoestima, perdida hace casi casi un mes. Había que venirse arriba de nuevo y qué mejor oportunidad que anoche para hacerlo evidente. En huertas volví a cerciorar mis gustos por las camisetas, cuanto más lavada, mucho mejor. Las prefiero sueltas, nunca pegadas al cuerpo. Y mucho menos, a los músculos. Estas me producen stress. Stress al pensar en el tiempo gastado en no cultivar el único músculo al que se debe venerar, el cerebro. Prefiero la camiseta de propaganda de discoteca, esa que te da por dos cubatas la chica imagen de la bebida del momento, aquella a cuyas letras le quedan lavado y medio para desaparecer por completo. Siempre por fuera del vaquero, y si es posible, ausente de sintonía con las zapatillas. Otra prenda que me vuelve loca. Las zapatillas transmiten comodidad, relajación, libertad. Los zapatos me recuerdan lo contrario. Pero, sin duda, lo que más me gusta es que a las camisetas y a las zapatillas de ellos, les entusiasmen mis tacones.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Puente

Es un lunes diferente. Se me hace raro estar en casa. En pleno puente de diciembre, aunque ya queda lejos el sábado, no podía perder la oportunidad de contar que celebramos el cumple de Nita y Beck. Escogieron la zona de Huertas y la sorpresa mayor nos la dieron ellas, ya que nos regalaron unas plumas charleston para diferenciarnos del resto de lolitas, chicas y pivitas de la zona. Como si no fuera bastante diferencia cada una de nuestras personalidades... Por mi parte, cumplí mi promesa: dos mojitos y sangría durante la cena formaron parte del prólogo de las copas de brugalcola en el garito preferido de ambas. Mi intención fue doblar y doblé. Allí solamente llegamos las cumpleañeras, Yul, Anel y yo. Poco después pero eso sí hasta el final, las presentes fuimos: Beck, Nita y yo. El trío más marchoso solo decidió abandonar la noche cuando se encendían las luces a la vez que se apagaba la music. De camino a casa, Nita me agradecía que me hubiera quedado hasta entonces. Nada que agradecer: 'No eres más libre cuando haces lo que te apetece sino cuando eliges aquello que te hace más persona'. Lo dice Enrique Rojas. Yo solo lo corroboro.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Tecnoguay

El último ligue de mi amiga Yul es demasiado mayor. Que yo piense esto es muy significativo, ya que entre un menor y un mayor que yo, siempre he preferido la segunda opción. Aún así, ayer los veía juntos y la imagen me resultaba impactante.
La situación a Beck la descolocó hasta el punto de confesarme que fue aparecer y cortarle el rollo para toda la noche. Y eso que la parejita se reincorporó con nosotras mucho más tarde, pues decidieron darse una vuelta antes por la noche en blanco.
Lo más gracioso me sucedió en uno de los garitos de Huertas. Me encontré con Pipe, antiguo amigo de la infancia de mi ex. De verdad que me hizo mucha ilusión. Hacía más de cinco años que no lo veía. Charlamos un ratito para ponernos al día y quedamos donde queda hoy en día todos los tecnoguays, en Facebook.

Me extraña no saber nada del zurdo. Con lo pesadito que fue al inicio... Otro más, otro menos.

domingo, 21 de junio de 2009

Víbora

Ayer volvimos a repetir la zona de Huertas. Yul se reincorporó tras estar ausente durante casi un mes. Había que celebrar su vuelta a las noches temáticas. Esta vez fue de lo más divertido, incluso llegué a protagonizar uno de los episodios más vergonzosos de mi trayectoria nocturna. Tras pedirnos la primera copa, fuimos a parar al lado de la niña del exorcista disfrazada de una rubia muy legal. Indignada por lo que creía haber escuchado, me escupió toda una lista de improperios que merecía según ella por criticar su escote. Junto con Marise, le aclaré como pude, que así como había criticado su melena oxigenada y su manera de bailar, en ningún momento había tomado conciencia de su escote, quizá porque era lo que menos merecía la atención del personal. No demasiado convencida, admitió que podía haber sido un malentendido. Lástima que algunas gasten tantísimo tiempo en clonarse a modo de Reese Witherspoon, para acabar soltando veneno por cada poro de su piel.
Me volví a encontrar a la víbora en el baño, donde su enemiga pasó a ser la chica que la impidió colarse. A punto de volver a mostrar espuma por la boca, la niña del exorcista prefirió, en esta ocasión tragarsela, pues se acababa de percatar de que había una espectadora conocida suya entre el público. Su cara volvió a su ser e hipócritamente la pidió perdón. No sabe la chica desconocida de la que le había librado mi presencia.

sábado, 13 de junio de 2009

Indignante

Esta semana, en Madrid, nos han concedido como festivo el pasado jueves. Condición ésta indispensable para salir a dar una vuelta la noche del miércoles. Estuvimos por el centro y acabamos en la zona de Huertas. Había que celebrar, que una de nuestras bajas sociales por exámenes, se reincorporaba: Marty. Con ella, con Nita y con Nemi, tuvimos una celebración un tanto agridulce, ya que ese mismo día nos enteramos del despido de Beck de su curro. Esta crisis está actuando como verdugo de casi todo... Sigo pensando que muchos son los empresarios que cometen el pecado, e imponen la penitencia al empleado, precisamente, en nombre de la crisis. Todo un bucle que hace que al ignorante asalariado se le disfrace de circunstancias proclives para, en el mejor de los casos, recortar gastos y en el peor, acatar el despido. Indignante, realmente indignante.
Soy de la opinión, como Marty, de que nada pasa por casualidad, así es que tal cuál se lo dijimos a Beck. Estar en barbecho durante un período de tiempo, sea provocado por una situación sentimental o profesional, siempre purifica. Además, prepara la tierra para una siembra mucho más productiva.