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domingo, 17 de julio de 2011

Oxígeno

Este mes de julio me está asfixiando. Y no me refiero al calor. Necesito un poco de oxígeno. El suficiente como para continuar la andadura hasta mi meta personal: agosto. Cada día es como un peldaño en una cumbre vertical. Parar el fin de semana, no me está sirviendo. No me da el oxígeno necesario para continuar el ascenso. Y claro, sin este, comenzar la semana se hace más torturador que en cualquier otro mes.

Tampoco me ayuda notar que el cosmos se encuentre paralizado hace meses. Es verdad que me quejaba durante el año anterior de un cosmos demasiado dañino, pero esta, no es la solución. Paralizarlo no resuelve el problema, a no ser que dicho descanso sea cuanto menos necesario para iniciar la marcha en rotación contraria a la experimentada el año anterior. Algo parecido a las norias de las ferias, donde una vez montada y ascendida, cuando te encuentras en el punto más alto, el movimiento se detiene, para comenzar minutos después -en ocasiones, eternos-, a girar de manera contraria a la inicial. (Esto me recuerda lo poco que me gustan las atracciones). Solo eso me consolaría. Por higiene mental, pienso pensarlo y después incluso, creermelo.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Mármol

Las 17.19. Y sigue sin gustarme noviembre.
Creo que en esto de tener manía a algunos meses, me entiende muy bien, Nemi, quien odia con toda su alma, agosto. Un año más vuelve a hacerseme un mes interminable, con nada bueno que recordar y sí mucho que olvidar. Es el mes de los peores recuerdos, de las angustias contenidas y de las noches de insomnio.
Y aunque pienso que ya queda menos para agotarse, cada día pareciera una losa de mármol que pese a su frialdad, tuviera que llevar sobre mi cabeza durante sus interminables 24 horas con todos sus minutos y con todos sus segundos. Pocas veces de estos 20 días que llevamos recorridos he podido dejar dicha losa en mi casa. Sin embargo, alguna noche que otra sí he podido descansar de ella durante algunas horas, noches como la del pasado sábado, en la que se quedó reposando en mi mesilla de noche. Poco tardó en volver a posarse sobre mi cabeza. Lo sentí enseguida por la frialdad que recorre siempre a este material y que contagia sin ningún pudor. Será por eso que es tan poco digno de mi afecto.
Las 17.26. Y sigue sin gustarme noviembre

domingo, 4 de abril de 2010

Ajenos

La última vez que reuní a mis amigas en mi casa, fue por motivos diferentes. Anoche nos volvíamos a juntar -algo había que inventar en mitad de una Semana Santa en Madrid-. Esta vez, faltó Beck, solo en presencia, por supuesto. Una vez repasadas todas y cada una de nuestras vidas y las de los ajenos que tienen la posibilidad de formar parte de nuestras vidas futuras, logramos decidir donde encaminarnos. La noche estaba difícil, ya que es la época en la que junto con agosto, falta más gente en la ciudad. A cambio, como también sucede en agosto, sostenemos visitas de lugares también ajenos. No entiendo muy bien como alguien ajeno, por ejemplo, de Zaragoza, puede cruzarse contigo al inicio de la Carrera de San Jerónimo y preguntarte, en plena Semana Santa ¿dónde va la gente un sábado en Madrid?. No entiendo muy bien como alguien ajeno, por ejemplo, de Zaragoza, pueda seguidamente pedirte sin más el número de teléfono. No entiendo muy bien como alguien ajeno, por ejemplo, de Zaragoza, pueda pensar que pudieras acceder a una proposición, vía sms. No entiendo muy bien qué les pasa a los alguienes ajenos, por ejemplo, de Zaragoza.

sábado, 1 de agosto de 2009

Agosto

De verdad que llegué a pensar que este día no llegaba nunca. Hoy es uno de agosto y por fin tengo mis vacaciones. Un mes por delante para olvidarme de madrugones, teclados, pantallas, documentación, etc.
La semana ha sido comparable al momento en el que esperas a los Reyes Magos y parece que no fueran a llegar nunca. Sinceramente, un poco desesperante. Pero aquí está y tal como te sucede cuando eres crío y recibes los regalos, mi estado ayer era de puro nervio.
Esta mañana lo he visto más claro, ya he asumido mis regalos y ahora solo me queda empezar a jugar. Puesto que aunque anoche comencé a abrirlos, supongo que a partir de hoy podré disfrutarlos.
Creo que será un agosto atípico, tengo pocas expectativas en cuanto a viajes, tan solo una semana con mis amigas en Cádiz y para eso quedan casi tres. El resto, terminar de acondicionar mi casita e intentar salir todos los fines de semana para desconectar. Apasionante, o no?