Ya de vuelta. Reincorporada de nuevo a Madrid. Disfrutando de días libres y noches alegres. No puedo disimular lo mucho que me gusta pasar tiempo de vacaciones en la ciudad en la que vivo. Lo hago desde hace años. Me reservo tiempo para mi y para ella, para visitar las últimas exposiciones, dar vueltas por el centro, hacer algo que no haya hecho durante todo el año, leer libros atrasados y mirar películas que se quedaron en el tintero allá por el crudo invierno.
A falta de dos semanas para la vuelta completa a la rutina diaria, apuro hasta el extremo las horas que un día creí no poder alcanzar. Eran tiempos difíciles, aquellos en los que solo era consciente del cansancio físico y mental que proyectaba. Por eso necesito estos días en Madrid. Se trata de una reconciliación en toda regla, en la que nos prometemos nuevamente amor eterno, con o sin estrés.
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domingo, 19 de agosto de 2012
domingo, 29 de julio de 2012
Rabia
No es un buen día. De pronto, la rabia me invade. Y lo peor es que no sabría explicar solamente con palabras, el porqué. Es una sensación agria que me recorre el cuerpo desde que me levanté y que a estas horas siento que se ha hecho más fuerte y que por lo visto, no tiene la más mínima intención de abandonarme. Algún significado tiene que tener. No me apetece buscarlo.
Hoy prefiero hacerme amiga suya.
La rabia y yo, empezamos a entendernos. Si yo la permito, ella me permite. Si yo no la comparto, ella lo respeta. Si yo no la incomodo, ella me lo agradece. Así vamos pasando el domingo, el último antes de mis vacaciones. Mala elección por parte de esta inquilina por querer instalarse en un día que debería ser, cuanto menos, expectante. Sin embargo, es lo que tiene este sentimiento, que se instala sin avisar, tras colarse por el ombligo y abrazar con sus tentáculos la boca del estómago. Hoy no me apetece que se vaya.
Hoy prefiero hacerme amiga suya.
Hoy prefiero hacerme amiga suya.
La rabia y yo, empezamos a entendernos. Si yo la permito, ella me permite. Si yo no la comparto, ella lo respeta. Si yo no la incomodo, ella me lo agradece. Así vamos pasando el domingo, el último antes de mis vacaciones. Mala elección por parte de esta inquilina por querer instalarse en un día que debería ser, cuanto menos, expectante. Sin embargo, es lo que tiene este sentimiento, que se instala sin avisar, tras colarse por el ombligo y abrazar con sus tentáculos la boca del estómago. Hoy no me apetece que se vaya.
Hoy prefiero hacerme amiga suya.
domingo, 22 de julio de 2012
Ventanuco
Siempre he apostillado la frase 'cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana', con la siguiente sentencia: suele pasar que la ventana es en muchs ocasiones, demasiado pequeña.
En estos tiempos de conformismo extremo, el simple hecho de distinguir que se trata de aunque sea un diminuto ventanuco pero por el que pudiera entrar aire fresco, es suficiente. Por eso hay que respirar todo lo fuerte que uno sea capaz, porque el aire aunque al principio sea escaso, por lo menos es limpio y no está viciado. Merece entonces, la pena, conservar el ventanuco estrecho y evitar clausurarlo, al menos de momento. Quien sabe si con el paso del tiempo evoluciona hasta transformarse en balcón.
En esas estamos, cuando nos encontramos a punto de cerrar el primer mes completo de verano, a punto de coger unas vacaciones, cuanto menos, merecidas, por tanto pasado, por tanto sufrido. Mañana comienza la verdadera cuenta atrás... En esas estamos.
En estos tiempos de conformismo extremo, el simple hecho de distinguir que se trata de aunque sea un diminuto ventanuco pero por el que pudiera entrar aire fresco, es suficiente. Por eso hay que respirar todo lo fuerte que uno sea capaz, porque el aire aunque al principio sea escaso, por lo menos es limpio y no está viciado. Merece entonces, la pena, conservar el ventanuco estrecho y evitar clausurarlo, al menos de momento. Quien sabe si con el paso del tiempo evoluciona hasta transformarse en balcón.
En esas estamos, cuando nos encontramos a punto de cerrar el primer mes completo de verano, a punto de coger unas vacaciones, cuanto menos, merecidas, por tanto pasado, por tanto sufrido. Mañana comienza la verdadera cuenta atrás... En esas estamos.
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sábado, 14 de agosto de 2010
Vacaciones
De vuelta de la playa, hoy hace un año exacto que el popero volvía a aparecer en mi vida. Entonces, no me había ido todavía. Hoy, ya he vuelto. Volvimos el jueves, tras una intensa semana en la que no hemos dejado ni un solo día de relacionarnos con gente nueva, desde lugareños con muy mal perder hasta cachondos sevillanos, pasando por catalanes y madrileños venidos del extrarradio. Pero estas vacaciones han servido para algo más. El viaje a la isla de Gran Canaria ha servido para que si cabe, Yul, Marise y yo nos conocieramos más. La convivencia hace transparente a quien la comparte y pone a prueba la amistad día sí y día también. Compensa porque sin momentos chungos no existen momentos brillantes y porque al fin y al cabo el mundo social está compuesto por micromundos donde compartir, ser, estar, decir y por qué no maldecir está a la orden del día. Y solamente el todo, refuerza las partes, las aporta y las hace más versátiles, las reconoce y las enfrenta al duro espejo de la realidad, ora desgarradora, ora divertida. Así de extremista, así de radical. Y lo digo yo, ejemplo de ello y orgullosa de serlo porque tras la reflexión oportuna no veo posible ser quien soy en los mejores momentos sin haber vivido y compartido los peores. Y vuelta al reflejo: no hay cielo sin infierno, ni alegría sin tristeza, ni gloria sin sufrimiento. Queramos o no el mundo y sus micromundos están hechos de polos opuestos. Sin términos medios. A estos recurren a menudo tan solo los mediocres. Aaaargg!
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domingo, 25 de julio de 2010
Deseo
Vuelvo a corroborar lo malo que es siempre tener expectativas. El cansancio hizo mella anoche en mi cuerpo treintañero. Por mucho que quise disimularlo, fue imposible finalmente reconocer que lo único que me apetecía era dormir ocho horas continuadas sin interrupciones de ningún tipo. Hoy al fin lo he conseguido. El resultado: necesito dormir otras ocho. Estoy cerca de poder llevarlo a cabo, mucho más cuando queda una única semana para el inicio de las vacaciones. Hasta entonces, un último esfuerzo, el sprint final, la llegada a meta, una meta que al menos se vislumbra. Y eso no se si tranquiliza o, por el contrario, estresa. Quiero pensar que en cualquier caso la puerta de la ansiedad y el desengaño de estos meses pasados quedará cerrada a cal y canto. Después, solo espero la apertura de una pequeña ventana madura, constante, coherente y leal. Una ventana a la que acudir cuando en lo que queda de año vuelva a hacer acto de presencia la ansiedad, en la que poder asomarme y me traslade a la calma y seguridad ante los infortunios, sin que eso signifique aburrimiento o mediocridad. Una ventana dispuesta a todo, incluso a que algún día pudiera ser cerrada y por eso en lucha sin cuartel por la persecución de lo contrario.
Es solo un deseo, que plasmo, por si algún día el ángel de mi guarda resulta que también es seguidor de este modesto blog.
Es solo un deseo, que plasmo, por si algún día el ángel de mi guarda resulta que también es seguidor de este modesto blog.
domingo, 10 de enero de 2010
Anel
Anel se casa. El próximo 5 de junio. Durante la noche de ayer no dejaron de venirme flashes a la cabeza. Anel y yo nos conocimos cuando teníamos apenas 15 años. Fue ella quien me sugirió que nos sentaramos juntas en clase. Ni por un momento me di cuenta que estaba conociendo a una de las personas que más marcaría mi vida. Fue ella quien me enseñó todo lo que sé sobre la amistad, la que me dejó claro que los amores vienen y van, pero que la amistad verdadera es para siempre (forever and never). Yo le presenté al que luego sería su primer novio. Pasamos juntas la selectividad, nuestra primera salida a los bajos de Moncloa, de ahí a las escaleras del Speakease, en Alonso Martinez, de ahí, a Guzman el Bueno (cuantos momentos en Lasal), y de ahí al sitio donde si las paredes hablasen, el sitio donde en mi presencia, conoció al que será, Dios mediante, su marido. Nuestras primeras vacaciones, fueron memorables. Memorable fue también el día que nos dimos cuenta que podíamos intercambiar padres y ni ellos ni nosotras nos percataríamos del cambio...Guauuuuu. Cuántas risas, y cuántas... lágrimas. Todavía recuerdo, aparcadas en un centro comercial, con la idea de comprarnos cuatro trapitos y sin salir en toda la tarde del coche, el llanto que compartimos porque yo no era capaz de encaminar aquella primera relación. Meses después, era ella la que no podía aguantar las lágrimas por quien no la merecía. Ahora, en cambio, si. Él sí la merece. Se merecen....Él posiblemente no lo sepa... pero se casa con mi hermana mayor.
sábado, 1 de agosto de 2009
Agosto
De verdad que llegué a pensar que este día no llegaba nunca. Hoy es uno de agosto y por fin tengo mis vacaciones. Un mes por delante para olvidarme de madrugones, teclados, pantallas, documentación, etc.
La semana ha sido comparable al momento en el que esperas a los Reyes Magos y parece que no fueran a llegar nunca. Sinceramente, un poco desesperante. Pero aquí está y tal como te sucede cuando eres crío y recibes los regalos, mi estado ayer era de puro nervio.
Esta mañana lo he visto más claro, ya he asumido mis regalos y ahora solo me queda empezar a jugar. Puesto que aunque anoche comencé a abrirlos, supongo que a partir de hoy podré disfrutarlos.
Creo que será un agosto atípico, tengo pocas expectativas en cuanto a viajes, tan solo una semana con mis amigas en Cádiz y para eso quedan casi tres. El resto, terminar de acondicionar mi casita e intentar salir todos los fines de semana para desconectar. Apasionante, o no?
La semana ha sido comparable al momento en el que esperas a los Reyes Magos y parece que no fueran a llegar nunca. Sinceramente, un poco desesperante. Pero aquí está y tal como te sucede cuando eres crío y recibes los regalos, mi estado ayer era de puro nervio.
Esta mañana lo he visto más claro, ya he asumido mis regalos y ahora solo me queda empezar a jugar. Puesto que aunque anoche comencé a abrirlos, supongo que a partir de hoy podré disfrutarlos.
Creo que será un agosto atípico, tengo pocas expectativas en cuanto a viajes, tan solo una semana con mis amigas en Cádiz y para eso quedan casi tres. El resto, terminar de acondicionar mi casita e intentar salir todos los fines de semana para desconectar. Apasionante, o no?
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