Anoche volvimos a entrar en un sitio que no pisábamos desde hace dos años. Además, casi casi justos. El lugar donde conocí a aquel zurdo, con el que coincidí semanas después en Cádiz. Cuando atravesé la puerta del garito, los recuerdos se agolpaban. Habían pasado dos años y parecía como si de un chas! estuviera en el pasado de nuevo. Me gustó el viaje. Resultó cuanto menos divertido. No estaba quien tras dos meses de encuentros esporádicos desaparecía de mi vida para hacer hueco al de siempre. Sinceramente, ni siquiera me planteé que pudiera estar en el mismo lugar y casi casi el mismo día. Fue camino de casa cuando entre pensamiento y pensamiento me vino a la cabeza aquel lolito del tres al cuarto.
La afluencia de estos tipos en este garito no ha dejado de ser habitual y si no que se lo pregunten a mis amigas... Apuestos, divertidos, felices, sin mochilas, pero... jóvenes, demasiado jóvenes.
Anoche yo me desmarqué, preferí esta vez, como dice Yul, no cuidar el recreo. El resultado no estuvo mal: una conversación agradable con un tipo interesante aunque algo insistente. Ya se sabe, nada hay perfecto. Y si lo hay, prefiero no saberlo jamás.
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domingo, 10 de julio de 2011
sábado, 2 de enero de 2010
Nochevieja
El último día del año pasó tan rápido como todos los 31 de diciembre. De nuevo, esta nochevieja traía la cena sin mi hermana y de antiguo, la celebración en el mismo lugar de la nochevieja del 2008. A la discoteca del centro de Madrid llegamos pasadas las dos de la madrugada y sin Nita. Ni Beck, ni Yul, ni yo nos queríamos creer que se perdiera este encuentro tan especial. La noche fue la esperada cuando finalmente nos acompañó. El equipo de Cádiz casi estaba al completo (Marise optó por continuar la velada con su familia). Por supuesto, también nos faltó Nemi, con la que días antes había quedado para acudir a una cita especial con el futuro probable y esperemos que confirmable.
En algunas cosas se me pareció a la nochevieja'08 aunque con ciertas diferencias. Acabamos desperdigadas y volví a casa la primera. Ellas, sin embargo, prefirieron viajar: Beck y Nita cogieron el tren directo a Asturias; Nita disfrutó de un trayecto dulce y gratificante pero corto pues en esta ocasión, decició hacer transbordo y cambiar su rumbo hacia tierras malagueñas. Reservó billete por teléfono. Y mientras Beck anotaba los datos de su posible visita relámpago a Avilés, Yul embarcaba hacia Italia con destino Napoles hasta como mínimo el lunes. Con todo, mi tecla del pause continúa pulsada. Feliz 2010!
En algunas cosas se me pareció a la nochevieja'08 aunque con ciertas diferencias. Acabamos desperdigadas y volví a casa la primera. Ellas, sin embargo, prefirieron viajar: Beck y Nita cogieron el tren directo a Asturias; Nita disfrutó de un trayecto dulce y gratificante pero corto pues en esta ocasión, decició hacer transbordo y cambiar su rumbo hacia tierras malagueñas. Reservó billete por teléfono. Y mientras Beck anotaba los datos de su posible visita relámpago a Avilés, Yul embarcaba hacia Italia con destino Napoles hasta como mínimo el lunes. Con todo, mi tecla del pause continúa pulsada. Feliz 2010!
sábado, 26 de diciembre de 2009
2009
Tan solo cinco días nos separan del 2010. Tan solo cinco noches nos quedan del 2009. Entre pares e impares, siempre he preferido los impares. Entre dos y una cifra, me decanto por una sola cifra. Entre la primera y la segunda década, qué mejor que optar siempre por la primera. De todos los números, el 10 nunca me ha inspirado confianza. Es más, el sobresaliente ha sido para mi todo un reto que dejé olvidado en el parvulario y que jamás volvió a mis calificaciones académicas. Por algo sería. Pero... nunca es tarde para cambiar y si de eso se trata, qué mejor que pensar que si algún año puede ser de diez, éste tiene de momento, el nombre.
Durante los últimos años de mi vida adulta, algo me ha sucedido en sus últimos meses que me empuja a desear la pronta irrupción de un nuevo año. Quizá por simbolizar atrapar el pasado más amargo en la urna del año acabado y recibir la del futuro más inmediato por lo menos, con los brazos abiertos. Y es que, aunque poco debo quejarme, como todos los años, el 2009 ha tenido bueno y malo: estrenos y revivals, sonrisas y lágrimas, Cádiz soleado y Chinchón lluvioso, primavera callejera e invierno vírico, verano variado y otoño cabreado. Poco ya se puede hacer por este 2009 agonizante, mas que encerrarlo en su urna y esperar a cubrirla cinco días con sus cinco noches. Después, recibir un 2010 con la ilusión de que obedezca a su propio nombre y sea un año cuanto menos sobresaliente.
Durante los últimos años de mi vida adulta, algo me ha sucedido en sus últimos meses que me empuja a desear la pronta irrupción de un nuevo año. Quizá por simbolizar atrapar el pasado más amargo en la urna del año acabado y recibir la del futuro más inmediato por lo menos, con los brazos abiertos. Y es que, aunque poco debo quejarme, como todos los años, el 2009 ha tenido bueno y malo: estrenos y revivals, sonrisas y lágrimas, Cádiz soleado y Chinchón lluvioso, primavera callejera e invierno vírico, verano variado y otoño cabreado. Poco ya se puede hacer por este 2009 agonizante, mas que encerrarlo en su urna y esperar a cubrirla cinco días con sus cinco noches. Después, recibir un 2010 con la ilusión de que obedezca a su propio nombre y sea un año cuanto menos sobresaliente.
domingo, 30 de agosto de 2009
Cádiz
Hace casi una semana que volví, pero han pasado tantas cosas en tan poco tiempo que he preferido recuperarme para volver a la actividad bloguera.
La semana amiguil en Cádiz tuvo de todo, incluida la sorpresa del año, después lógicamente de la llamada a la que hace poco me referí: en Conil, a la hora de desayunar tras una noche intensa, alguien me acarició el hombro a la misma vez que repetía no me lo puedo creer... Allí estaba, era el lolito último, el zurdo, áquel que prefería la amistad de chicas en lugar de embarcarse en relaciones amorosamente sexuales. No salía de mi asombro y haciendo honor a mi apodo chica del horóscopo, mi cabeza no dejó de imaginar que el destino le había puesto en mi camino por algo. Quedamos para vernos en Madrid. Y lo hemos hecho esta semana, dos veces: el jueves y el viernes. De los dos, prefiero la quedada del jueves, más íntima, más creativa, menos amistosa, menos casual. Ayer volvimos a hablar, aunque preferí no verlo. Lo dice Fangoria: menos siempre es más.
P.D. Saludos a mi única seguidora, de la que he aprendido mis primeros pasos blogueros y de la que tanto he de seguir aprendiendo...
La semana amiguil en Cádiz tuvo de todo, incluida la sorpresa del año, después lógicamente de la llamada a la que hace poco me referí: en Conil, a la hora de desayunar tras una noche intensa, alguien me acarició el hombro a la misma vez que repetía no me lo puedo creer... Allí estaba, era el lolito último, el zurdo, áquel que prefería la amistad de chicas en lugar de embarcarse en relaciones amorosamente sexuales. No salía de mi asombro y haciendo honor a mi apodo chica del horóscopo, mi cabeza no dejó de imaginar que el destino le había puesto en mi camino por algo. Quedamos para vernos en Madrid. Y lo hemos hecho esta semana, dos veces: el jueves y el viernes. De los dos, prefiero la quedada del jueves, más íntima, más creativa, menos amistosa, menos casual. Ayer volvimos a hablar, aunque preferí no verlo. Lo dice Fangoria: menos siempre es más.
P.D. Saludos a mi única seguidora, de la que he aprendido mis primeros pasos blogueros y de la que tanto he de seguir aprendiendo...
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domingo, 16 de agosto de 2009
Maletas
Estoy haciendo las maletas. Siempre me ha encantado escribir esa frase. Hoy, además es cierto. Me marcho de vacaciones a Cádiz con mis amigas. Salimos mañana temprano y hoy hemos quedado para ultimar preparativos y contarnos novedades. La mía, quiero decir, mi novedad, será la llamada del viernes y mi acierto en que no tenga ninguna noticia desde entonces. Del resto, más o menos parecido. Casi todas tenemos a alguien por el que sonreír, por el que desgraciadamente solo lloramos. En fin.
De Cádiz espero mucho sol y alcohol. Otra cosa será lo que en realidad suceda.
Me despido entonces hasta finales de agosto, fecha en la que volveré a este espacio deseosa de contar lo que vivimos en el sur de España.
De Cádiz espero mucho sol y alcohol. Otra cosa será lo que en realidad suceda.
Me despido entonces hasta finales de agosto, fecha en la que volveré a este espacio deseosa de contar lo que vivimos en el sur de España.
sábado, 1 de agosto de 2009
Agosto
De verdad que llegué a pensar que este día no llegaba nunca. Hoy es uno de agosto y por fin tengo mis vacaciones. Un mes por delante para olvidarme de madrugones, teclados, pantallas, documentación, etc.
La semana ha sido comparable al momento en el que esperas a los Reyes Magos y parece que no fueran a llegar nunca. Sinceramente, un poco desesperante. Pero aquí está y tal como te sucede cuando eres crío y recibes los regalos, mi estado ayer era de puro nervio.
Esta mañana lo he visto más claro, ya he asumido mis regalos y ahora solo me queda empezar a jugar. Puesto que aunque anoche comencé a abrirlos, supongo que a partir de hoy podré disfrutarlos.
Creo que será un agosto atípico, tengo pocas expectativas en cuanto a viajes, tan solo una semana con mis amigas en Cádiz y para eso quedan casi tres. El resto, terminar de acondicionar mi casita e intentar salir todos los fines de semana para desconectar. Apasionante, o no?
La semana ha sido comparable al momento en el que esperas a los Reyes Magos y parece que no fueran a llegar nunca. Sinceramente, un poco desesperante. Pero aquí está y tal como te sucede cuando eres crío y recibes los regalos, mi estado ayer era de puro nervio.
Esta mañana lo he visto más claro, ya he asumido mis regalos y ahora solo me queda empezar a jugar. Puesto que aunque anoche comencé a abrirlos, supongo que a partir de hoy podré disfrutarlos.
Creo que será un agosto atípico, tengo pocas expectativas en cuanto a viajes, tan solo una semana con mis amigas en Cádiz y para eso quedan casi tres. El resto, terminar de acondicionar mi casita e intentar salir todos los fines de semana para desconectar. Apasionante, o no?
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