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domingo, 9 de septiembre de 2012

36

El post número 200 coincide con el que dedico a mi nueva edad. ¿Casualidad? No lo creo. A esta edad no se cree tanto en las casualidades como antes. Todo es por algo y tiene sentido porque así lo ha querido la vida, el destino, Dios... El caso es que si pasas más de cinco meses sin acercarte al lugar de los hechos y cruzas esa puerta el día x pero el tipo por el que has evitado aparecer por allí no se encuentra, es seguro, por algo. Porque no era el día adecuado, porque el primer acercamiento a dicho lugar de los hechos, debía ser así, porque servirá para la próxima... Por eso, por eso, porque siempre sirve para la próxima ocasión, tanto lo que sucede como lo que no. Así lo veo de claro desde hace tiempo y qué mejor que este momento para confirmarlo, justamente cuando cumplo mi primera semana con 36 años.

domingo, 11 de septiembre de 2011

GranVía

Hacía muchos años que no iba al cine a la Gran Vía. Me encantó disfrutar de la experiencia de nuevo. Me trasladó a mi infancia, cuando no había más centro comercial que el de la Vaguada y era impensable ir al cine a un lugar diferente que no fuera el centro de Madrid.
Esta mañana caí en la cuenta de que en ese mismo lugar, en la fila para entrar a la sala para ver cualquier película, mi primer y más duradero novio me informó de que estabamos saliendo. Ahora recuerdo la conversación con una sonrisa de oreja a oreja. Ese día salí de mi casa pensando en quedar con un amigo para ir al cine y volví gritando a los cuatro vientos que con quien había quedado era con mi novio. Ahora, catorce años después, me cuesta hasta escribir la palabra.
Yo, como en un momento de la peli de ayer, digo que dicen... que no existen las casualidades... Quien sabe si la vuelta por esa calle tan importante en mi vida -y no solo por lo narrado anteriormente- significa algo más, a pesar de que en mi realidad, los míos nunca vuelven.... Quien sabe si este contratiempo sucede por esa maldita pared.