En este preciso instante, acaba de entrar una nueva estación. Y esta vez es la primavera. Cualquiera lo diría, mirando por la ventana. El invierno pareciera que no se quiera marchar nunca. Todavía impone su condición, noche y día, aunque durante esta última semana, ha dejado que ella, la de las flores y la alergia, comience a dar señales de vida. Desde el mes de diciembre, él, el de la nieve y el viento, no ha dejado de estar presente. Horas interminables de invierno que aún no vemos que pueda despedirse hasta el año que viene. Además ha contagiado el ambiente, el frío ha hecho mella en cada uno de nosotros, haciéndonos conscientes de la crisis, en algunos casos económica y en otros personal, con la que hemos tenido que lidiar.
Pero... llega la primavera, el sol, la esperanza... la luz del túnel se divisa por fin.
Ahora solo falta que como el invierno, contagie sin remedio el ambiente económico y sobre todo, personal.
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sábado, 20 de marzo de 2010
sábado, 19 de diciembre de 2009
Nochebuena
Quedan apenas cinco días para que llegue la Nochebuena. Esta semana me contaron que se trata de la noche más larga y que por lo tanto, el 24 de diciembre es el que mayor horas de oscuridad tiene de los 365 días del año. A partir de este momento, las noches van acortándose hasta otro 24, pero esta vez en el lejano junio... La misma persona que me contaba esto, me dijo que por eso es tan importante que llegue el 25, porque la luz empieza a extenderse durante más tiempo. Y por consiguiente, la oscuridad comienza lentamente a disminuir: 'La noche del 24 es la que te traslada de la oscuridad a la luz'. Desde que supe de esta historia, tengo alguna esperanza en esta Noche en la que por tradición a casi todos nos toca cenar con la familia. Esta que llega en cinco días, será algo más que la típica Nochebuena, pues cuando me levante el día de Navidad, sabré que ha pasado la oscuridad más profunda, aquella que domina en mitad del túnel, la misma que te sitúa ante la disyuntiva de seguir avanzando o quedarte quieto, porque llevas mucho camino recorrido sin divisar la luz de la estación. A partir de ese día, cada noche será como cada paso hacia dicha estación: lento, titubeante, oscuro... pero... cada vez... más... próximo a la luz.
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