Después de una semana de lo más alterada, se asoma un sábado un tanto incierto. El buen rollo con el que emprendí el lunes, tras haber visitado el cielo, pareció desvanecerse conforme pasaba la semana, siendo quizá el martes, espero que no por ser 13, el peor día con diferencia desde hace mucho tiempo. De pronto, parecía como si todo se hubiera confabulado en mi contra. Volví a notar a Saturno en mis propias carnes. Todo parecía complicarse por momentos. Creo que dí a todos los palos, o mejor dicho, todos ellos me dieron a mi. Realmente sentí volver al pasado noviembre, el mes más angustioso de todo el año 2009.
Aunque a partir del miércoles las cosas se fueron asentando, el viento volvió a soplar con fuerza ayer por la tarde. Sus desperfectos, aún se notan un día después. Por esto, no estoy muy segura de querer seguir avanzando, o sí, vete a saber, porque a lo mejor es cuestión de que se acabe la semana cuanto antes, esta semana, esta semana maldita... ¡maldita semana!
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sábado, 17 de abril de 2010
domingo, 28 de febrero de 2010
Viento
La noche de ayer fue un calco de la metereología de todo el día. Durante la semana, las noticias fueron alarmantes, debido al paso de una borrasca de gran calado y sobre todo, fortísimo viento. Y si algo hace el viento es agitar, agita pensamientos, personalidades, opiniones y sobre todo caracteres. Yul salió algo alborotada porque su día no había sido uno de los mejores. Y aunque traté de amainar, el viento no dejaba de soplar en nuestra contra: después de una hora casi de búsqueda, logramos aparcar pero lejos del lugar de encuentro con gente que ella conocía, que finalmente no llegaron a aparecer... Encontrado el primer lugar, poco más tarde Beck me llamaba para saber donde nos encontrabamos. Cuando llegó junto con algunos amigos y tras una conversación de lo más monárquica, decidimos cambiar de local. El viento continuaba soplando... Su ímpetu no paró ni siquiera tras pasar algunas horas allí. Sopló y solpló. Sopló y sopló. Aún así... la noche agitada ha dado a luz un día donde como ya se intuía brillaría un sol lleno de fuerza. Casi la misma que el viento de ayer. Así me gusta.
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