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domingo, 9 de noviembre de 2014

Preguntas (2)

¿Qué es lo que detiene a alguien para no hacer lo que prometió llevar a cabo? ¿Por qué se dice que se va hacer algo y luego no se hace? ¿Cuál es el mensaje a descifrar cuando esta situación se repite hasta en tres ocasiones seguidas?
Son las preguntas que me rondan la cabeza desde hace casi dos meses. Porque hay comportamientos que no entenderé nunca, porque me cuesta conocer cómo piensa y mucho más cómo actúa el sexo masculino. Pero lo que más me cuesta conocer es el significado que puede haber en algo que no sucede. Quién se ocupa de esta inacción y por qué. Más bien, en el orden inverso: me interesa saber antes el por qué.
Ahí debe estar el quiz de la cuestión, el tantas veces... no te convendrá, el ya te dirá el futuro por qué no pasó, el no te preocupes por lo que no pasa, porque todo tiene un sentido y lo sabrás a su debido tiempo.
¿Cuánto dura ese 'debido' tiempo? ¿Nunca es 'indebido'? ¿Seguro que lo sabré? ¿Cuál es el mensaje a descifrar después de saberlo?
Preguntas, preguntas, siempre preguntas. ¿Para cuando las respuestas?

domingo, 22 de enero de 2012

Latina

Hacía mucho tiempo que no pasaba una noche de sábado por la Latina. Acostumbrada a acercarme al Madrid más castizo en las tardes domingueras, se me había olvidado su encanto nocturno. Lo confirmo, paradójicamente, es la mejor zona para desconectar de Madrid y si tienes suerte, como Beck y yo ayer, también de los madrileños...
La fusión con el ambiente es inmediato y se hace más que evidente cuanto más te adentras en los engranajes de la zona. En poco tiempo te has mimetizado con el entorno. Poco importan las impresiones porque abunda como sucede las tardes domingueras, la gente de verdad, con vida vivida y si me apuras, sobrevivida. El resto no tiene por qué estar allí. El resto, quienes valoran lo que eres por lo que vistes, por donde vives o por lo que gastas, no se van a sentir cómod@s.
Porque aunque los sitios no hacen a las personas, yo creo que viceversa sí ocurre. Son las personas las que definen los lugares, las que atraen a otras con expectativas similares, como sucede en este caso, en el que destacan gentes con experiencias pasadas al servicio del futuro, aunque haya que digerirlas en el presente.

sábado, 19 de marzo de 2011

Angustia

Me ha despertado entre noche un pensamiento de angustia. De repente, he visto mi futuro en mi presente. Hasta tal punto que me he llegado a atragantar. Como si de un presentimiento se tratara, la angustia, o quizá fuera el propio futuro, ha recorrido todo mi cuerpo hasta la garganta. Solamente he logrado relajarme, después de toser en un par de ocasiones. Ni siquiera recuerdo en qué momento me volví a quedar dormida. Lo que sí puedo adivinar es el volumen de esa angustia. Al amanecer el nuevo día, aún me dolía la garganta. Solamente el transcurrir de las horas, me ha hecho recuperar la voz y despegar de mi glotis la angustia sentida por haber sido visitada por ese futuro irremediablemente parecido al presente.
Ahora, cerca de las 18 horas, me alegro de que hoy sea sábado. Hoy, la noche en mi cama está más lejana. No tengo sueño, ni quiero tenerlo. Esta noche prefiero que el presente sea el que visite el futuro.

sábado, 3 de abril de 2010

Confe(u)sión

Fue todo inesperado. Pasé el jueves con Yul en Latina. Después de comer apareció Nemi. Me recordó a los viejos y buenos tiempos... Las tres hablando sin parar, sin parar, sin parar. Por la noche, Marise, aunque ella no lo crea, dio un paso de gigante. Y fue en el sitio donde si la paredes hablasen... Donde si no iba a ser... Horas después y con el día por delante, todo era confusión y confesión. Ella misma se decía y se maldecía. Todo, en un tono demasiado duro consigo.
Hoy sigue en las mismas; acabo de hablar con ella y no deja de dar vueltas a la cabeza a una situación que seguramente no será de la misma forma percibida por la otra persona, ni siquiera por ninguno de los que nos encontrabamos en el mismo lugar. Pero hoy, esta noche, tenemos la fórmula para cambiar el chip -Marise es fan de esta plabra-. Hoy volveremos a probar, a ensayar (como la digo yo), y al fin y al cabo a vivir el presente y olvidar el pasado, para estar en disposición de disfrutar el futuro.

sábado, 2 de enero de 2010

Nochevieja

El último día del año pasó tan rápido como todos los 31 de diciembre. De nuevo, esta nochevieja traía la cena sin mi hermana y de antiguo, la celebración en el mismo lugar de la nochevieja del 2008. A la discoteca del centro de Madrid llegamos pasadas las dos de la madrugada y sin Nita. Ni Beck, ni Yul, ni yo nos queríamos creer que se perdiera este encuentro tan especial. La noche fue la esperada cuando finalmente nos acompañó. El equipo de Cádiz casi estaba al completo (Marise optó por continuar la velada con su familia). Por supuesto, también nos faltó Nemi, con la que días antes había quedado para acudir a una cita especial con el futuro probable y esperemos que confirmable.
En algunas cosas se me pareció a la nochevieja'08 aunque con ciertas diferencias. Acabamos desperdigadas y volví a casa la primera. Ellas, sin embargo, prefirieron viajar: Beck y Nita cogieron el tren directo a Asturias; Nita disfrutó de un trayecto dulce y gratificante pero corto pues en esta ocasión, decició hacer transbordo y cambiar su rumbo hacia tierras malagueñas. Reservó billete por teléfono. Y mientras Beck anotaba los datos de su posible visita relámpago a Avilés, Yul embarcaba hacia Italia con destino Napoles hasta como mínimo el lunes. Con todo, mi tecla del pause continúa pulsada. Feliz 2010!

sábado, 26 de diciembre de 2009

2009

Tan solo cinco días nos separan del 2010. Tan solo cinco noches nos quedan del 2009. Entre pares e impares, siempre he preferido los impares. Entre dos y una cifra, me decanto por una sola cifra. Entre la primera y la segunda década, qué mejor que optar siempre por la primera. De todos los números, el 10 nunca me ha inspirado confianza. Es más, el sobresaliente ha sido para mi todo un reto que dejé olvidado en el parvulario y que jamás volvió a mis calificaciones académicas. Por algo sería. Pero... nunca es tarde para cambiar y si de eso se trata, qué mejor que pensar que si algún año puede ser de diez, éste tiene de momento, el nombre.
Durante los últimos años de mi vida adulta, algo me ha sucedido en sus últimos meses que me empuja a desear la pronta irrupción de un nuevo año. Quizá por simbolizar atrapar el pasado más amargo en la urna del año acabado y recibir la del futuro más inmediato por lo menos, con los brazos abiertos. Y es que, aunque poco debo quejarme, como todos los años, el 2009 ha tenido bueno y malo: estrenos y revivals, sonrisas y lágrimas, Cádiz soleado y Chinchón lluvioso, primavera callejera e invierno vírico, verano variado y otoño cabreado. Poco ya se puede hacer por este 2009 agonizante, mas que encerrarlo en su urna y esperar a cubrirla cinco días con sus cinco noches. Después, recibir un 2010 con la ilusión de que obedezca a su propio nombre y sea un año cuanto menos sobresaliente.

sábado, 27 de junio de 2009

Descolocado

Repetí el jueves con el tipo de los rizos. Esta vez en plena Castellana. Continúa sin convencerme plenamente pero he de reconocer que ganó puntos: mayor fluidez verbal y variedad temática. Me sorprendió el beso del final. Aún así, la chica del horóscopo lo dejó, creo, descolocado.
La verdad es que no me he puesto a pensar en la posibilidad de futuro. En cuanto llega a mi mente, lo aparto y además, si salgo por ahí, sigo buscando. Qué casualidad, mi ex (el único que se merece esa categoría) me dejó por este mismo motivo... Lo que es la vida... tan pronto te extraña lo que hace el otro, tan pronto acabas haciéndolo tú.
El caso es que a estas alturas de relación, sigo sin tener idea de lo que pasará, si el tipo de los rizos me llamará de nuevo, si optará por el sms o quizá por el 'mira bonita, no estoy para tus estrecheces'. En cualquier caso, haga lo que haga, es la primera vez que tengo la sensación de que realmente me da igual. ¿Me habré vuelto inmune?