sábado, 19 de marzo de 2011

Angustia

Me ha despertado entre noche un pensamiento de angustia. De repente, he visto mi futuro en mi presente. Hasta tal punto que me he llegado a atragantar. Como si de un presentimiento se tratara, la angustia, o quizá fuera el propio futuro, ha recorrido todo mi cuerpo hasta la garganta. Solamente he logrado relajarme, después de toser en un par de ocasiones. Ni siquiera recuerdo en qué momento me volví a quedar dormida. Lo que sí puedo adivinar es el volumen de esa angustia. Al amanecer el nuevo día, aún me dolía la garganta. Solamente el transcurrir de las horas, me ha hecho recuperar la voz y despegar de mi glotis la angustia sentida por haber sido visitada por ese futuro irremediablemente parecido al presente.
Ahora, cerca de las 18 horas, me alegro de que hoy sea sábado. Hoy, la noche en mi cama está más lejana. No tengo sueño, ni quiero tenerlo. Esta noche prefiero que el presente sea el que visite el futuro.

domingo, 13 de marzo de 2011

Frustración

Difícil semana esta que hoy llega a su fin. Sucede cuando esperas algo y no llega. Es la frustración. Aquel estado en el que permaneces hasta que examinas el origen de lo esperado y la consecuencia de que no llega. Entonces, cuando el origen es la fantasía y la consecuencia el crecimiento personal, vuelves a hacer las maletas con tus pensamientos y a desear tirar de nuevo el dado, con la esperanza de que la siguiente jugada sea lo suficientemente buena como para avanzar de una vez por todas en el tablero de la vida.
Aún así, no me gusta perderme nada cuando de jugar se trata. Por eso, no me basta con avanzar, porque paradójicamente, incluso eso si es de seguido me crea desconfianza y por lo tanto, también frustración. Prefiero que el juego se desarrolle de forma natural, con casillas en las que avances y también otras en las que retrocedas, porque es entonces cuando surge el reto y desaparece la frustración.
Por eso, no debe asustar si lo esperado no es lo que finalmente sucede, ni mucho menos, si lo que sucede es el retroceso, porque dependiendo como se enfoque, puede ser el impulso convenido y conveniente para conseguir aquello que en esos momentos ni imaginas.

sábado, 5 de marzo de 2011

Carnaval

Nunca me ha gustado el carnaval. No me gustan los disfraces, ni tampoco los motivos por los que generalmente la gente claudica a vestirse de hipocresía. Son días de alegría impuesta, de felicidad por decreto, de locura porque sí. No me gusta. Estoy más cómoda en el otro bando, en el de la alegría natural, la felicidad por sorpresa o la locura porque yo lo valgo.
Prefiero la verdad al disfraz de mentira, la cara lavada a la máscara veneciana, el traje de diario a la capa de vampiro.
A Dios gracias que solo dura siete días y que cada vez -debe ser la edad- me he vuelto más tolerante. Por eso, me honra imitar -mejor semana no puedo elegir- a Unamuno y cambiar el verbo principal de su frase memorable: "¡Qué se disfracen ellos!" Y yo, qué lo vea. Porque si tan necesaria es esa alegría trucada, también lo será el público que, a su debida distancia, lo valore. Eso sí, ese sí puede ser mi disfraz: el de público, pero no un público cualquiera, sino aquel en el que predomina el escepticismo, aquel que se sitúa en la platea, con el fin de observar desde la frialdad del otro lado, el calor provocado por el dichoso carnaval.

domingo, 27 de febrero de 2011

Resetear

De nuevo, conectada. De nuevo, en activo. Es lo bueno de estos nuevos tiempos, que cuando algo deja de conectar, siempre es posible poner en práctica una recomendación mágica: resetea. Entonces, llega la incertidumbre, minutos de stress en los que no sabes si el tal reseteo finalmente servirá para volver a conectar. Segundos de angustia y una pregunta retumbando sin parar en el cerebro: ¿y qué hago si después que reseteo, sigue sin conectar? Silencio... Después una frase llena de comprensión aunque ausente de fundamento científico... 'Yo creo que funcionará'.
Ya! Pero como buena virgo... Necesito un plan B. Lo busco, lo busco entre mis neuronas, que no dejan de circuitear por si a su propietaria en algún momento determinado se le pasara por la cabeza resetear también con ellas... Siempre hay un plan B. En mi trabajo incluso, hablan de C y de D. Eso para mí es demasiado. Simplemente se trata de resetear y si no conecta... pues se aplica el plan B.
No hizo falta ponerlo en práctica, porque tras el reseteo, conectó. Al mismo tiempo que mi movil recibía un sms de disculpa: 'siento el plantón de ayer, tuve un grave problema familiar'. Ok... Reset!

domingo, 13 de febrero de 2011

Páginas

El sábado pasado no me hubiera imaginado que tendría segunda parte tan solo a una semana de distancia. Esta vez, fue testigo Marise. La misma que me animó a saludarle, tras un encontronazo algo nervioso con quien menos te esperas aunque alguna vez hayas imaginado que podría suceder. Y es que, aunque no puedas cambiar la dirección del viento, lo que siempre puedes hacer es ajustar las velas. Y eso tocó anoche. Ajustar velas y de nuevo, pasar página. Porque siempre queda mucho por escribir. Como ya he dicho, tras el encontronazo inesperado en la planta baja, instaladas en el piso superior y animada por Marise, avancé hasta su cubículo y, saludé. Su amabilidad calmó mis ánimos y la confianza en la noche resurgió en apenas unos instantes. Miradas tontas, alguna invitación y una despedida interesante corroboró lo que durante la semana pensé: siempre queda mucho más por escribir. Más palabras, más líneas, más páginas.

domingo, 6 de febrero de 2011

(Mara)villa

Comentando esta mañana con Yul la noche de ayer, me proponía que titulara el post como: 'encuentros'. A mí me sonaba que alguna vez ya lo había titulado así. Vuolà. Por eso he decidido, pensar en el título, conforme vaya escribiendo el presente post.
Es verdad que la noche fue de encuentros pero también es verdad que eso, por las muchas veces que se repite en mi vida, está dejando de ser algo ocasional. Lo que, irremediablemente, pierde originalidad, y por tanto, no debe ser motivo de titular.
Si puede serlo en esta ocasión, 'Villaguarrilla', 'Villamor' o por qué no, 'JorgeDj'. Iremos viendo, como dice Yul... El caso es que la noche empezó prometiendo y acabó en el lugar más alto del sitio dónde si las paredes hablasen. Nada menos que a pie de mesa de mezclas. Para qué más, para qué menos. Ahora sí que puedo decir que me conozco cada rincón del dichoso local en el que tantos encuentros me brinda.
Previamente, alguien venido de una villa, por lo visto, viciosa, nos hizo sonreir casi tantas veces como encuentros he tenido en ese lugar. Una (mara)villa. El resultado parecía casi cantado... Con el paso de las horas... la confianza en quien apodó aquella villa, se está tiñendo de gris. ¡Justo ahora que la luz del sol parece que quiera quedarse entre nosotros!

domingo, 30 de enero de 2011

Compañía

Cuando todo lo planeado pareciera tener vida propia y decidir no cumplirse, deja de ser importante el dónde y el cómo a favor del con quién. Algo así sucedió anoche. Hasta en dos ocasiones tuvimos que cambiar de planes y zona. Son esos momentos en los que confirmas que lo bueno está en la compañía, por encima de cualquier plan.
Es entonces cuando la decisión de adónde ir pasa a segundo plano, porque sabes que vayas dónde vayas la noche quedará más que salvada si unes amistad y buen humor. Dos de los ingredientes más interesantes ante multas indignantes, dolores de pies y angustias varias. La amistad y el buen humor pueden hacer que una noche extraña e indefinible se transforme en una de tantas otras en las que el sábado, aquel día que se encuentra entre el viernes y el domingo, vuelve a cumplir su cometido: regresar a casa de lo más reída. Qué más se puede pedir? ... Pues tengo una idea! Qué dure muchos años!