Ha vuelto a ser una semana complicada. Menos mal que conforme acababa el viernes y comenzaba el sábado, la cosa ha ido cambiando. Todo por dejarse llevar ante lo imprevisto. Me declaro, desde anoche, absolutamente fan de eso, de lo imprevisto.
Con unos planes definidos, nos dispusimos a encontrarnos con otra noche más de viernes, Yul, Beck y yo. Alguien nos ofreció la posibilidad de hacer una parada y cambiar nuestro rumbo. Nada nos impidió probar, pues de todas las experiencias que acumulamos, las más positivas que recordamos son aquellas que nacen de planes ajenos. Así que, de nuevo, nos dejamos llevar.
El resultado fue de un notable alto y eso, quieras que no, nos da la confianza suficiente en que juntas, podemos y además, podemos siempre con más de lo que creemos.
sábado, 9 de febrero de 2013
domingo, 3 de febrero de 2013
Cabreo
No me había pasado nunca que después de una conversación de menos de veinte minutos con un tipo desconocido me cabreara hasta el punto de durarme todo el fin de semana.
Es lo que tiene pensar que quien nada puede hacer porque un 'hasta que la muerte os separe' se lo impide, se lance al ruedo sin ningún escrúpulo. La sola idea de ponerme en el lugar de la otra parte, me hace sentir dolor. Quizá por eso jamás logre estar en el otro lado... Me ha todado vivir en esta parte para darme cuenta de que lo que, a lo mejor añoro, no es para tanto. Todo depende de con quien merezcas estar y cómo merezcas estar.
Sí que puede entonces tener sentido aquella frase que escuché una vez que decía que solo viene el amor que creemos ser capaces de merecer. Duele leerlo, duele escribirlo, pero más duele asumirlo. Prometo hacerlo.
Es lo que tiene pensar que quien nada puede hacer porque un 'hasta que la muerte os separe' se lo impide, se lance al ruedo sin ningún escrúpulo. La sola idea de ponerme en el lugar de la otra parte, me hace sentir dolor. Quizá por eso jamás logre estar en el otro lado... Me ha todado vivir en esta parte para darme cuenta de que lo que, a lo mejor añoro, no es para tanto. Todo depende de con quien merezcas estar y cómo merezcas estar.
Sí que puede entonces tener sentido aquella frase que escuché una vez que decía que solo viene el amor que creemos ser capaces de merecer. Duele leerlo, duele escribirlo, pero más duele asumirlo. Prometo hacerlo.
sábado, 2 de febrero de 2013
Decepcionante
Es mi palabra de la semana. Casi, casi, mi palabra de honor. Califica la situación en la que me encuentro una vez más y también el modo en el que se proyecta delante de mis narices este comienzo de año. Un mes' horribilis' que acaba de terminar con la esperanza de poder continuar la dinámica del último trimestre del 2012.
Sin embargo, entre tanto y tanta decepción, noto desde ayer, primero de febrero, que se está despertando una sensación de que se aproximan novedades. Quizá quede solo en eso, en una sola sensación. Por si acaso, me he aferrado a ella desde que anoche la noté queriéndome mostrar un poco de confianza en mi misma, mostrándome el pasado: las veces que me caí, me levanté. Con heridas, es verdad, pero a punto de supurar y curar definitivamente.
Sin embargo, entre tanto y tanta decepción, noto desde ayer, primero de febrero, que se está despertando una sensación de que se aproximan novedades. Quizá quede solo en eso, en una sola sensación. Por si acaso, me he aferrado a ella desde que anoche la noté queriéndome mostrar un poco de confianza en mi misma, mostrándome el pasado: las veces que me caí, me levanté. Con heridas, es verdad, pero a punto de supurar y curar definitivamente.
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domingo, 27 de enero de 2013
Realidad
Hay algo que puedes hacer cuando no estas conforme con tu realidad. Cuando te cargarías tu presente de un plumazo o elegirías dormir y que te despertaran cuando las cosas hubieran dado un giro, aunque solo fuera de cuarenta y cinco grados, eso sí, en positivo.
Lo que puedes hacer es asomarte a otras realidades. Observarlas detenidamente de frente. Examinarlas, perderte entre sus miradas, profundizar en sus rasgos, interiorizarlas y asumirlas como parte de un mundo del que también tú formas parte.
Hoy es uno de esos días. Esta tarde tengo la intención de visitar esas otras realidades que alguien/es fotografiaron sin mucho menos saber, que muy problablemente, en este domingo, me hagan volver con la brusquedad necesaria y de una vez por todas a mi realidad, una de tantas, una de las menos importantes.
Lo que puedes hacer es asomarte a otras realidades. Observarlas detenidamente de frente. Examinarlas, perderte entre sus miradas, profundizar en sus rasgos, interiorizarlas y asumirlas como parte de un mundo del que también tú formas parte.
Hoy es uno de esos días. Esta tarde tengo la intención de visitar esas otras realidades que alguien/es fotografiaron sin mucho menos saber, que muy problablemente, en este domingo, me hagan volver con la brusquedad necesaria y de una vez por todas a mi realidad, una de tantas, una de las menos importantes.
domingo, 20 de enero de 2013
Circunstancias
Me paso la vida pensando que tal o cual cosa puede repetirse, darme suerte, quitármela, etc. Imagino un cuadrante en el que el presente se formula dependiendo de lo sucedido en el pasado. Si algo ha sucedido de una determinada manera, pienso que volverá a suceder si logro crear las mismas circunstancias que existían en el momento que sucedió. Es de locos. Como si precisamente a mi no me hubieran sorprendido jamás las circunstancias con el pie cambiado...
Pero una es de determinada manera y cambiar a estas alturas parece ser misión imposible. Hasta que esta situación me cansa y entonces rompo con las normas establecidas, suponiendo que eso dará lugar a ser yo la que pille entonces a las circunstancias con el pie cambiado...
Sin embargo, nada llega a pasar. Es así como pienso que hay algo más que domina tanto las circunstancias como los lugares a los que nos llevan nuestros propios pies. Para qué entonces complicarse, hacer y deshacer circunstancias, cambiar o no de pie.
Pero una es de determinada manera y cambiar a estas alturas parece ser misión imposible. Hasta que esta situación me cansa y entonces rompo con las normas establecidas, suponiendo que eso dará lugar a ser yo la que pille entonces a las circunstancias con el pie cambiado...
Sin embargo, nada llega a pasar. Es así como pienso que hay algo más que domina tanto las circunstancias como los lugares a los que nos llevan nuestros propios pies. Para qué entonces complicarse, hacer y deshacer circunstancias, cambiar o no de pie.
sábado, 19 de enero de 2013
Y...
Me ha costado reengancharme a este 2013. No hay ilusión. Sucede cuando después de caer, te ayuda a levantarte el mismo que te tiró al suelo. Y sucede cuando lo vuelve hacer.
La segunda vez por los suelos es más difícil de digerir, más que nada porque en esta ocasión, la cabeza manda más que cuando pasó la primera vez. Y duele cuando lo vuelve hacer.
El dolor se intensifica según avanza por el interior del cuerpo, llegando a preocupar a su dueña, aún resentida por la última de sus frustraciones. Y decepciona cuando lo vuelve hacer.
Reiniciar constantemente tiene gracia cuando es algo puntual pero deja de tenerla cuando el sistema, incluso el del reinicio, comienza a fallar. Y desconsuela cuando lo vuelve hacer.
Castigarse no es la solución, aunque sea lo que apetezca. Y prefiero cuando NO lo vuelve hacer.
La segunda vez por los suelos es más difícil de digerir, más que nada porque en esta ocasión, la cabeza manda más que cuando pasó la primera vez. Y duele cuando lo vuelve hacer.
El dolor se intensifica según avanza por el interior del cuerpo, llegando a preocupar a su dueña, aún resentida por la última de sus frustraciones. Y decepciona cuando lo vuelve hacer.
Reiniciar constantemente tiene gracia cuando es algo puntual pero deja de tenerla cuando el sistema, incluso el del reinicio, comienza a fallar. Y desconsuela cuando lo vuelve hacer.
Castigarse no es la solución, aunque sea lo que apetezca. Y prefiero cuando NO lo vuelve hacer.
domingo, 16 de diciembre de 2012
Equilibrio
No hay nada que envidie más que el equilibrio en la vida. El hecho de juzgar lo que vaya pasando de una manera equilibrada es para mi más que un reto. Con objetividad, sin apasionamiento. Como si miraras los hechos desde un cristal transparente, incoloro, insípido, insustancial. Es lo que es y se acepta como es.
Poco a poco y dependiendo de qué parte de mi vida analice, voy haciéndome con este método. Pero no consigo llevarlo a la práctica en todas las parcelas. Es más, justamente me olvido de utilizar esta herramienta cuando se trata de analizar o reflexionar aquello que tiene que ver con el corazón.
Ahí me puede la culpa, las sensaciones pesimistas, la incomprensión e incluso la incoherencia.
Pero nunca el equilibrio. Es por esto que al nuevo año le pido un tinte de equilibrio para toda mi vida, una ausencia de dramatismo, sobre todo en aquello a lo que el corazón se refiera. Equilibrio para asimilar sin dudar lo que vino, lo que está viviendo y sobre todo por lo que vendrá.
Poco a poco y dependiendo de qué parte de mi vida analice, voy haciéndome con este método. Pero no consigo llevarlo a la práctica en todas las parcelas. Es más, justamente me olvido de utilizar esta herramienta cuando se trata de analizar o reflexionar aquello que tiene que ver con el corazón.
Ahí me puede la culpa, las sensaciones pesimistas, la incomprensión e incluso la incoherencia.
Pero nunca el equilibrio. Es por esto que al nuevo año le pido un tinte de equilibrio para toda mi vida, una ausencia de dramatismo, sobre todo en aquello a lo que el corazón se refiera. Equilibrio para asimilar sin dudar lo que vino, lo que está viviendo y sobre todo por lo que vendrá.
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