Difícil ponerse a escribir después de tantas semanas ausente. A las espaldas un familiar menos y una decepción más.
Una semana más que complicada me lanza a vomitar la tristeza palabra por palabra.
Pausa para pensar..................................................
Lo sé. No tengo derecho a quejarme, pero lo hago porque lo que podría ser no acaba de serlo y de eso ya casi han pasado diez meses. Los pasos adelante no terminan de disfrutarse por el temor a que se den en cualquier instante hacia atrás.
Y silencio................................................................
Vuelta a la rutina. Puede que este caso, en este año, en este verano infernal, por primera vez en toda mi vida laboral, sin descanso. Esto sí que me deja sin fuerza...............................................
De frente, otro continente, un viaje de siete días y ocho noches.
A la espalda, lo mismo de siempre, lo que podría ser y no acaba de serlo.
Decepción..........................................................
domingo, 28 de julio de 2013
domingo, 5 de mayo de 2013
Futurible
1. El pasado debe quedar a un lado. Entorpece
2. No es solo quién parece. Hay más. Más poder, más dinero, más ayuda. Más que hacer.
3. Volverá y lo veré como es en realidad.
4. Debo mostrar más qué y cómo siento. Sin prisa pero sin pausa.
5. Estoy en su pensamiento pero hay más personas. Una de ellas, quizá, lleve el mismo tiempo que yo, [esto es lo que más duele]. O quizá, está por aparecer.
6. Habrá otro. Habrá convivencia. Habrá incluso, descendencia. [Como me cuesta escribirlo, por Dios].
7. Cuidado con la espalda y las piernas. Son mis puntos débiles.
8. Posible oferta aunque no se haga del todo realidad.
9. Repito: habrá descendencia.
10. Repito: debo mostrar más qué y cómo siento.
2. No es solo quién parece. Hay más. Más poder, más dinero, más ayuda. Más que hacer.
3. Volverá y lo veré como es en realidad.
4. Debo mostrar más qué y cómo siento. Sin prisa pero sin pausa.
5. Estoy en su pensamiento pero hay más personas. Una de ellas, quizá, lleve el mismo tiempo que yo, [esto es lo que más duele]. O quizá, está por aparecer.
6. Habrá otro. Habrá convivencia. Habrá incluso, descendencia. [Como me cuesta escribirlo, por Dios].
7. Cuidado con la espalda y las piernas. Son mis puntos débiles.
8. Posible oferta aunque no se haga del todo realidad.
9. Repito: habrá descendencia.
10. Repito: debo mostrar más qué y cómo siento.
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Pensamiento
domingo, 28 de abril de 2013
Vértigo (II)
Hay domingos que por unas cosas o por otras es lo que siento. Se dispara cuando los ánimos no son ni mucho menos positivos, sino todo lo contrario. No se trata del vértigo típico que sientes cuando crees que algo va a pasar. Que va. Tiene que ver precisamente con lo contrario: estas casi segura al ciento por ciento que no pasará lo que quieres que pase.
Vértigo a quedarte como estas. Una sensación que últimamente se acumula y que empieza a hacer su aparición tras la noche frustrada de un viernes cualquiera. La noche del sábado no lo mejora y el domingo se transforma en .... vértigo. A una semana anodina, sin ni siquiera la etiqueta de primaveral. Anuncian nubarrones profundos... también en el cielo.
Vértigo a quedarte como estas. Una sensación que últimamente se acumula y que empieza a hacer su aparición tras la noche frustrada de un viernes cualquiera. La noche del sábado no lo mejora y el domingo se transforma en .... vértigo. A una semana anodina, sin ni siquiera la etiqueta de primaveral. Anuncian nubarrones profundos... también en el cielo.
sábado, 27 de abril de 2013
Preguntas
Las repuestas llegaron. Eso sí, tan solo a medias. Sí pero No. Grises por encima de blancos luminosos y negros tenebrosos. Quisiera pero seguramente no pueda. Me quedo como estoy gana al arriesgo todo al rojo. En esas estábamos cuando llegó un nuevo parón.
Pero este sí que hunde. Los días sin noticias se acumulan y llegan nuevas preguntas. Aunque gana una sobre todas: ¿Por qué se repite? La misma circunstancia. El mismo comportamiento. No hay quien lo entienda. O quizá: No estoy dispuesta a entenderlo, otra vez.
Ahora hay que prepararse por si hubiera que recomponer trocitos, por si fuera necesario reiniciar por enésima vez el alma o por si por muy duro que pareciese no volviera a suceder. Pero también hay que prepararse para lo contrario, por si volviera a suceder. Para entonces hay que estar preparada y dejar claro que el Sí o el No, no puede llevar entremedias el 'pero' porque sencillamente ... hunde.
Pero este sí que hunde. Los días sin noticias se acumulan y llegan nuevas preguntas. Aunque gana una sobre todas: ¿Por qué se repite? La misma circunstancia. El mismo comportamiento. No hay quien lo entienda. O quizá: No estoy dispuesta a entenderlo, otra vez.
Ahora hay que prepararse por si hubiera que recomponer trocitos, por si fuera necesario reiniciar por enésima vez el alma o por si por muy duro que pareciese no volviera a suceder. Pero también hay que prepararse para lo contrario, por si volviera a suceder. Para entonces hay que estar preparada y dejar claro que el Sí o el No, no puede llevar entremedias el 'pero' porque sencillamente ... hunde.
domingo, 17 de febrero de 2013
Respuestas
Puede que el anuncio de donettes, aquel que dice algo así como que si lo que esperas no pasa, algo mejor pasará, sea el principio del conformismo. Pero también puede que sea la realidad vista desde la óptica de lo que más te conviene. Yo siempre lo he querido ver de ese modo. El tiempo me dio en numerosas ocasiones la razón. Pero lo peor es aguantar ese tiempo. Porque durante esos días, esos meses, e incluso, esos años, no hay respuestas. Tan solo preguntas. Y estas, me refiero a las preguntas, agotan a cualquiera.
Resulta entonces que cuando llegan las respuestas, no sabes si te conviene disfrutarlas o entrar otra vez en el bucle que explicaba al inicio de este post. Por eso, reclamo una fórmula mágica para soportar ese tiempo en el que descubres que lo esperado no ha pasado y esperas que la respuesta sea porque pasará algo mejor. Un remedio que remita la angustia de sentirse perdedor, un consuelo ante la frustración inesperada, una píldora que alivie los síntomas interrogativos.
Resulta entonces que cuando llegan las respuestas, no sabes si te conviene disfrutarlas o entrar otra vez en el bucle que explicaba al inicio de este post. Por eso, reclamo una fórmula mágica para soportar ese tiempo en el que descubres que lo esperado no ha pasado y esperas que la respuesta sea porque pasará algo mejor. Un remedio que remita la angustia de sentirse perdedor, un consuelo ante la frustración inesperada, una píldora que alivie los síntomas interrogativos.
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domingo, 10 de febrero de 2013
Alrededor
Hay un sitio nuevo, al que solemos ir frecuentemente desde finales de verano. No está mal, siempre y cuando no haya demasiada gente, como anoche. Es un espacio esperanzador para mi. Donde me siento confortable porque los y las de mi alrededor son tan poco jóvenes como ya lo voy siendo yo.
Lo contrario, estar en un lugar donde los y las de mi alrededor son más jóvenes, mucho más jóvenes que yo, me agobia. No puedo controlarlo. Es como si algo se introdujera en mi cabeza sin mi permiso y me dijera en mi cara que todos y todas las de mi alrededor tendrán más oportunidades de las que a mi me quedan. Y eso me... asfixia.
Ante esa desazón, lo único que me permite volver a respirar es salir al día siguiente por un sitio como el de ayer... esperanzador.
Lo contrario, estar en un lugar donde los y las de mi alrededor son más jóvenes, mucho más jóvenes que yo, me agobia. No puedo controlarlo. Es como si algo se introdujera en mi cabeza sin mi permiso y me dijera en mi cara que todos y todas las de mi alrededor tendrán más oportunidades de las que a mi me quedan. Y eso me... asfixia.
Ante esa desazón, lo único que me permite volver a respirar es salir al día siguiente por un sitio como el de ayer... esperanzador.
sábado, 9 de febrero de 2013
Juntas
Ha vuelto a ser una semana complicada. Menos mal que conforme acababa el viernes y comenzaba el sábado, la cosa ha ido cambiando. Todo por dejarse llevar ante lo imprevisto. Me declaro, desde anoche, absolutamente fan de eso, de lo imprevisto.
Con unos planes definidos, nos dispusimos a encontrarnos con otra noche más de viernes, Yul, Beck y yo. Alguien nos ofreció la posibilidad de hacer una parada y cambiar nuestro rumbo. Nada nos impidió probar, pues de todas las experiencias que acumulamos, las más positivas que recordamos son aquellas que nacen de planes ajenos. Así que, de nuevo, nos dejamos llevar.
El resultado fue de un notable alto y eso, quieras que no, nos da la confianza suficiente en que juntas, podemos y además, podemos siempre con más de lo que creemos.
Con unos planes definidos, nos dispusimos a encontrarnos con otra noche más de viernes, Yul, Beck y yo. Alguien nos ofreció la posibilidad de hacer una parada y cambiar nuestro rumbo. Nada nos impidió probar, pues de todas las experiencias que acumulamos, las más positivas que recordamos son aquellas que nacen de planes ajenos. Así que, de nuevo, nos dejamos llevar.
El resultado fue de un notable alto y eso, quieras que no, nos da la confianza suficiente en que juntas, podemos y además, podemos siempre con más de lo que creemos.
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