Ahora que vuelve a ser la tarde
de plata y gris, ahora que tengo
ante mis ojos, en mi lengua,
el color, el sabor del tiempo,
ahora, por fin ¡qué dolorosamente,
qué claro y fiel lo veo!
Parece que ando por la tierra,
asistiendo a mi propio entierro...
Pasado, José Hierro
En ti pasé mi primavera,
¡Bien sabe Dios que no te odio!
Pero era horrible aquel paisaje
delante siempre de los ojos;
aquel andar cansinamente
entre los arcos de los pórticos,
el cielo gris, en cuyas fuentes
nos empapábamos de otoño...
A un lugar dónde viví mucho tiempo, José Hierro
....Tras el dolor consigue el alma
su plenitud. Sólo así llega
a reposar en la alegría,
a sentirse total y nueva.
Olas, José Hierro
Llegué por el dolor a la alegría
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía...
Alegría, José Hierro
domingo, 17 de enero de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
Miedo
Leyendo la prensa esta semana, encontré una cita del profesor Jorge Wagensberg: 'el progreso consiste en ganar independencia frente a la incertidumbre'. Y aunque soy consciente de que dicha frase debe entenderse en un plano económico, si traslado ambos vocablos (independencia e incertidumbre) al terreno personal, me causan la misma sensación: miedo. El primero, la independencia, por ser vecina y en muchas ocasiones íntima amiga de la soledad y en el caso de la incertidumbre, es considerada por mi como una de las peores enemigas que se puede tener y mantener. Confíemos en que el miedo al que he hecho alusión no sea el que Pilar Jericó, autora de NoMiedo, denomina como tóxico, aquel cuya primera pretensión es paralizar. Confíemos en que el miedo aludido es el bueno, el que se utiliza para desarrollar el potencial personal y profesional, el que no nos domina, si no al que dominamos y por eso progresamos.
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domingo, 10 de enero de 2010
Anel
Anel se casa. El próximo 5 de junio. Durante la noche de ayer no dejaron de venirme flashes a la cabeza. Anel y yo nos conocimos cuando teníamos apenas 15 años. Fue ella quien me sugirió que nos sentaramos juntas en clase. Ni por un momento me di cuenta que estaba conociendo a una de las personas que más marcaría mi vida. Fue ella quien me enseñó todo lo que sé sobre la amistad, la que me dejó claro que los amores vienen y van, pero que la amistad verdadera es para siempre (forever and never). Yo le presenté al que luego sería su primer novio. Pasamos juntas la selectividad, nuestra primera salida a los bajos de Moncloa, de ahí a las escaleras del Speakease, en Alonso Martinez, de ahí, a Guzman el Bueno (cuantos momentos en Lasal), y de ahí al sitio donde si las paredes hablasen, el sitio donde en mi presencia, conoció al que será, Dios mediante, su marido. Nuestras primeras vacaciones, fueron memorables. Memorable fue también el día que nos dimos cuenta que podíamos intercambiar padres y ni ellos ni nosotras nos percataríamos del cambio...Guauuuuu. Cuántas risas, y cuántas... lágrimas. Todavía recuerdo, aparcadas en un centro comercial, con la idea de comprarnos cuatro trapitos y sin salir en toda la tarde del coche, el llanto que compartimos porque yo no era capaz de encaminar aquella primera relación. Meses después, era ella la que no podía aguantar las lágrimas por quien no la merecía. Ahora, en cambio, si. Él sí la merece. Se merecen....Él posiblemente no lo sepa... pero se casa con mi hermana mayor.
sábado, 9 de enero de 2010
Cruel
"Te llamo para felicitarte el año nuevo, a pesar del mail tan sumamente cruel que me enviaste". Buahhhhhhh. A-lu-ci-né. El jueves, antes de mi clase de inglés, el popero volvió a la carga. Sin conocer el número desde el que llamaba, descolgué sin ningún tipo de presentimiento. Como es la vida: cuánto más tienes pensada tu reacción, peor te sale. No hubo quién me hiciera pulsar la tecla roja. De repente, mi mano parecía pegada al móvil y este a mi oreja posiblemente, con loctite. Escuché enfadada y reprendí otra vez cruelmente: "Lo peor del mail, no es lo que dice, sino que desde la primera a la última palabra, sigo sintiendo lo mismo". Su explicación poco más que a la fuerza y detrás de mi 'no entiendo tu desaparición': "Mis problemas llegaron a aumentar de una forma preocupante y no quería hacer daño a nadie (interpreto que nadie en este contexto soy yo), por eso me metí en mi burbuja, ahora que estoy mejor, he decidido llamarte". Como dice mi amiga Beck... 'Hala venga vamos....' Mi rabia aumentaba a la misma velocidad que disminuía mi verborrea. Recuerdo que muy seria le dije que a mi se me podía explicar todo, que sabía entender todo y que su comportamiento había hecho que me pareciera un auténtico fraude. Que era autodestructivo consigo mismo y destructivo con lo que tenía a su alrededor. Poco más... un hasta luego cerró una conversación con mucha desilusión y poca convicción. Un hasta luego que dudo sea literal.
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domingo, 3 de enero de 2010
Magos
Queridos Reyes Magos:
Supongo que poco debo pedir por escrito ya que siendo Magos sabréis sin especificaciones varias todo lo que teniendo en mi vida, deseo mantener, lo que aún faltándome, prefiero seguir sin ello, lo que manteniendo todavía, quiero que desaparezca, lo que desmembrado por completo, pediría poder enmendarlo, lo que echo de menos y deseo dejar de hacerlo o lo que aun echándolo de menos desearía volver a tener. No es necesario entonces, porque por algo sois Magos y no unos Magos cualquiera sino Magos de Oriente, que os indique a modo lista de la compra, cada una de las cosas que para este año quisiera que me concedieráis, por lo que creo firmemente que con las pistas anteriores, sabréis cada una de mis necesidades pese a ser enumeradas de esta original manera. Por la misma razón, por vuestra condición de Magos, considero que tampoco será necesario relataros como durante este año ya pasado me he portado con los de mi alrededor, pues estoy segura que pudistéis ser testigo de las mil y una veces que sin querer pude hacer daño, las que por muy fuerte que lo parezca quise hacerlo y por gracia divina no se cumplió, las que quise hacerme entender de la manera equivocada, las que tropecé con la misma piedra, las que quise tropezar de nuevo y también por gracia divina no fue posible, las que pensé en mi antes que en todos mis compañeros y por mi primero o la única vez en la que quise querer y se negaron a aceptarlo.
Así pues, dejo a SS.MM. de Oriente decidir que es lo que este año merezco. Dejo en sus manos este no tan fácil cometido pues conocen lo exigente que puedo llegar a ser. Sin embargo, sin que sirva de precedente, en esta ocasión, prometo aceptar honradamente aquello que aun pudiendo ser carbón pueda haber merecido. Un saludo.
La chica del horóscopo.
Supongo que poco debo pedir por escrito ya que siendo Magos sabréis sin especificaciones varias todo lo que teniendo en mi vida, deseo mantener, lo que aún faltándome, prefiero seguir sin ello, lo que manteniendo todavía, quiero que desaparezca, lo que desmembrado por completo, pediría poder enmendarlo, lo que echo de menos y deseo dejar de hacerlo o lo que aun echándolo de menos desearía volver a tener. No es necesario entonces, porque por algo sois Magos y no unos Magos cualquiera sino Magos de Oriente, que os indique a modo lista de la compra, cada una de las cosas que para este año quisiera que me concedieráis, por lo que creo firmemente que con las pistas anteriores, sabréis cada una de mis necesidades pese a ser enumeradas de esta original manera. Por la misma razón, por vuestra condición de Magos, considero que tampoco será necesario relataros como durante este año ya pasado me he portado con los de mi alrededor, pues estoy segura que pudistéis ser testigo de las mil y una veces que sin querer pude hacer daño, las que por muy fuerte que lo parezca quise hacerlo y por gracia divina no se cumplió, las que quise hacerme entender de la manera equivocada, las que tropecé con la misma piedra, las que quise tropezar de nuevo y también por gracia divina no fue posible, las que pensé en mi antes que en todos mis compañeros y por mi primero o la única vez en la que quise querer y se negaron a aceptarlo.
Así pues, dejo a SS.MM. de Oriente decidir que es lo que este año merezco. Dejo en sus manos este no tan fácil cometido pues conocen lo exigente que puedo llegar a ser. Sin embargo, sin que sirva de precedente, en esta ocasión, prometo aceptar honradamente aquello que aun pudiendo ser carbón pueda haber merecido. Un saludo.
La chica del horóscopo.
sábado, 2 de enero de 2010
Nochevieja
El último día del año pasó tan rápido como todos los 31 de diciembre. De nuevo, esta nochevieja traía la cena sin mi hermana y de antiguo, la celebración en el mismo lugar de la nochevieja del 2008. A la discoteca del centro de Madrid llegamos pasadas las dos de la madrugada y sin Nita. Ni Beck, ni Yul, ni yo nos queríamos creer que se perdiera este encuentro tan especial. La noche fue la esperada cuando finalmente nos acompañó. El equipo de Cádiz casi estaba al completo (Marise optó por continuar la velada con su familia). Por supuesto, también nos faltó Nemi, con la que días antes había quedado para acudir a una cita especial con el futuro probable y esperemos que confirmable.
En algunas cosas se me pareció a la nochevieja'08 aunque con ciertas diferencias. Acabamos desperdigadas y volví a casa la primera. Ellas, sin embargo, prefirieron viajar: Beck y Nita cogieron el tren directo a Asturias; Nita disfrutó de un trayecto dulce y gratificante pero corto pues en esta ocasión, decició hacer transbordo y cambiar su rumbo hacia tierras malagueñas. Reservó billete por teléfono. Y mientras Beck anotaba los datos de su posible visita relámpago a Avilés, Yul embarcaba hacia Italia con destino Napoles hasta como mínimo el lunes. Con todo, mi tecla del pause continúa pulsada. Feliz 2010!
En algunas cosas se me pareció a la nochevieja'08 aunque con ciertas diferencias. Acabamos desperdigadas y volví a casa la primera. Ellas, sin embargo, prefirieron viajar: Beck y Nita cogieron el tren directo a Asturias; Nita disfrutó de un trayecto dulce y gratificante pero corto pues en esta ocasión, decició hacer transbordo y cambiar su rumbo hacia tierras malagueñas. Reservó billete por teléfono. Y mientras Beck anotaba los datos de su posible visita relámpago a Avilés, Yul embarcaba hacia Italia con destino Napoles hasta como mínimo el lunes. Con todo, mi tecla del pause continúa pulsada. Feliz 2010!
domingo, 27 de diciembre de 2009
Kioskero
No conozco su nombre ni él el mío. Nuestra conversación habitual se reduce a no más de dos frases y su contexto temporal es el fin de semana. Tan solo una vez se prolongó algo más y fue seguramente porque se moría de curiosidad:
Me preguntó -" Oye, ¿Por qué compras cada día un periódico distinto?"
Le respondí sonriendo -"Porque tengo una asignatura pendiente en mi vida y es la fidelidad".
También sonriendo, él continuó: -"No lo creo, porque llevas dos años viniendo a este kiosko todos los fines de semana".
Concluí: -"Ya. Lo que no sabes es a dónde voy el resto de los días".
Después, todo ha vuelto a ser normal... Como si fuera una máquina expendedora, mi kioskero favorito, me comunica el precio y me completa el diario de turno con los suplementos adicionales. Nada de romántico tiene de por sí un encuentro tan aséptico como el que llevamos desarrollando, él dentro y yo fuera, de su diminuto espacio laboral ya casi dos años. Sin embargo, me he acostumbrado a tenerlo frente a mi casa, a observar cómo coloca la prensa del día y de qué manera tan rutinaria espera venderla a sus clientes habituales. Y me ilusiono... pensando que me echará de menos cuando por cualquier circunstancia ajena a mis intenciones, no lo visite.
P.D. Sin querer, sin prácticamente enterarme, esta es la entrada 50. El último post del año se corresponde con esta mitad del todo. Habrá que celebrarlo, no?
Me preguntó -" Oye, ¿Por qué compras cada día un periódico distinto?"
Le respondí sonriendo -"Porque tengo una asignatura pendiente en mi vida y es la fidelidad".
También sonriendo, él continuó: -"No lo creo, porque llevas dos años viniendo a este kiosko todos los fines de semana".
Concluí: -"Ya. Lo que no sabes es a dónde voy el resto de los días".
Después, todo ha vuelto a ser normal... Como si fuera una máquina expendedora, mi kioskero favorito, me comunica el precio y me completa el diario de turno con los suplementos adicionales. Nada de romántico tiene de por sí un encuentro tan aséptico como el que llevamos desarrollando, él dentro y yo fuera, de su diminuto espacio laboral ya casi dos años. Sin embargo, me he acostumbrado a tenerlo frente a mi casa, a observar cómo coloca la prensa del día y de qué manera tan rutinaria espera venderla a sus clientes habituales. Y me ilusiono... pensando que me echará de menos cuando por cualquier circunstancia ajena a mis intenciones, no lo visite.
P.D. Sin querer, sin prácticamente enterarme, esta es la entrada 50. El último post del año se corresponde con esta mitad del todo. Habrá que celebrarlo, no?
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