domingo, 18 de mayo de 2014

Resurrección

Siempre digo que el momento peor de una crisis personal tiene lugar cuando no se acaba de bajar a los infiernos. Cuando sientes el calor, el olor, el fuego, pero no acabas de profundizar en sus entrañas. Evitarlo no es más que aumentar la agonía. Ahí es cuando necesitas la ayuda de alguien que te empuje definitivamente con una mano y te ofrezca la otra para alcanzar el primer escalón hacia la luz.
No se debe tener miedo al agujero por muy oscuro que esté. Porque solo siendo consciente de encontrarte allí, serás capaz de dar tus primeros pasos hacia la vida. Se trata de una resurrección en toda regla. Morir a trocitos para componerse mientras se desea vivir con más fuerzas que nunca.
A esto solo enseña las duras decisiones, las incómodas experiencias, la verdad y el conocimiento. Todo lo demás es posponer la caída, la llegada al infierno y por lo tanto, retrasar la resurrección.

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