domingo, 21 de febrero de 2010

Yul

Si en algo coincidimos todas es en saber la suerte que tenemos al tenerla como amiga. Es la auténtica definición de lealtad. Yo siempre la digo que admiro su saber estar, su aguante ante las tormentas, su calma ante las dificultades, su entereza ante los problemas. No posee dobleces, ni tampoco personalidades diferentes. Es una de aquellas personas que ha curtido su profesión. Recuerdo el día que fue a visitarme al trabajo con su niño preferido...Nunca había visto a una persona ofrecer tanto a alguien a cambio de una simple sonrisa. Y esa es su visión del entorno, un entorno donde, por su trabajo, ha pesado aquello que para muchos ignorantes son defectos y para gente como ella, no son más que virtudes a desarrollar con entrega, mucha entrega. Alguien así merece en primer lugar reconocimiento, uno a lo grande y tan incondicional como su corazón. Merece que la quieran, uno de esos hombres de verdad, un superhombre, como vaticina ella. Merece cuánto bueno la va a llegar, porque sí, porque debe ser así. Honesta, familiar, en ocasiones terca, pero siempre comprensiva y risueña. Real como la vida misma. Yul es así, para sí y para vos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario